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El liderazgo que transforma adversidades, parte 3: Realidad vs. verdad

Juan Fernando Cruz Torres
jubilee@jubileepr.com

Dando continuidad a  esta serie, podemos señalar que; “UNA CRISIS SI ES REAL, ES PASAJERA”.  Estoy consciente que cuando estamos atravesando una crisis a veces no vemos la luz al final del túnel y esto nos llena de ansiedad y desesperanza.

Juan Fernando Cruz Torres, conferenciante internacional, escritor y empresario. (Foto/Suministrada)

Juan Fernando Cruz Torres,
conferenciante internacional, escritor y empresario. (Foto/Suministrada)

Cuando se experimenta un sentido de impotencia prolongado ante un problema, corremos el riesgo de sufrir desgaste emocional y hasta abatimiento. Abraham Lincoln, todos sabemos que encaró situaciones desafiantes.  En cierta ocasión expresó: “A veces me siento tan y tan abrumado que pienso que ni mi sabiduría ni la de quienes me rodean es suficiente y tengo que caer de rodillas”.

Es importante reflexionar y ver cuánta responsabilidad tenemos en lo que nos está pasando, ya que mi experiencia es que en la mayoría de las ocasiones, hay una cuota compartida que no queremos admitir.  Muchas veces, llevamos un rumbo distinto al que Dios tiene trazado para nosotros y Él tiene sus maneras de hacérnoslo saber.

A veces, en nuestro empeño con ser realistas, rayamos en el pesimismo y nos privamos y negamos a trascender y ver las cosas desde otra óptica dando espacio a que la fe opere y se manifiesten los milagros de toda índole como le ha ocurrido a tantas personas y a nosotros mismos.

Algo que ayuda grandemente a mantener la justa perspectiva, es reflexionar y hacer introspección y retrospección para rememorar y recordar las veces que como persona y sociedad hemos experimentado crisis y cómo Dios se ha movido a misericordia y nos ha sacado de esas circunstancias de la manera que solo Él sabe y puede hacerlo muchas veces de forma milagrosa e inesperada.

También conviene recordar que no somos ni la primera ni la última generación que confrontará crisis y desafíos. Por mencionar algunos, vienen a mi mente en nuestra historia reciente:

  • La gran depresión de los años 30.
  • Los huracanes, Hugo y Georges.
  • La crisis del petróleo del año 1972-73 en la que el barril cuadruplicó su precio.
  • El Y2K del año 2,000.
  • El cierre del gobierno de Puerto Rico en el año 2006.

Debemos tener presente que; “La verdad es más importante que la realidad”. Un ejemplo clásico reciente de esto es el caso de la isla municipio de Vieques, y esto sin alusiones ni apasionamientos políticos. La realidad de estos compatriotas era:

  • Los terrenos le pertenecían legalmente a la Marina de Guerra de los EE.UU.
  • El gobierno de EE. UU. estaba librando guerras en dos frentes distintos.
  • Llevaban 60 años en estos terrenos.
  • No tenían supuestamente otro polígono como el de Vieques.
  • Según los seudo-expertos, no había ambiente en el congreso de EE.UU. para atender el asunto, ya que tenían otras prioridades.

Todos sabemos cuál fue el desenlace final, como pueblo nos unimos y con apoyo del exterior y de lo Alto, la Marina salió de Vieques. Por eso, entre algunas verdades que deben prevalecer en tu mente se encuentran:

  • La verdad es más importante que la realidad. Parte de esa verdad es que tienes derecho a vivir una vida plena, a ser feliz y a triunfar.  Una vida plena no necesariamente es una sin desafíos y adversidades, sino que éstos nos ayudan a crecer y disfrutar más de lo que logramos.
  • El amor, la justicia y la determinación pueden más que cualquier crisis, incluso que todo el poderío militar de una nación.
  • El que algo haya estado sucediendo hasta ahora, no significa que no lo puedas cambiar y tenga que continuar así.
  • Somos hijos de Dios y él quiere lo mejor para nosotros.
  • Él nos ha prometido que nos bendecirá y se compadecerá de nosotros.
  • Mi exhortación es a que rememores las veces que, tanto como sociedad como personalmente, experimentamos crisis y, haciendo lo que nos corresponde y con la ayuda de Dios, hemos salido adelante y prevalecido.  “Mientras el hacha va y viene y llega lo que tú quieres, tu agradeces y disfrutas lo que tienes”.

Recuerda el dicho de la sabiduría pueblerina que lee; “No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”.  Ten presente que, si Dios está de nuestro lado, no hay problema ni crisis más grande que Sus misericordias las cuales se hacen nuevas cada mañana. La realidad es que; “En el mundo confrontaremos adversidades y crisis, pero la verdad es que venceremos si confiamos en Él” (Juan 16:33).

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