Familia loiceña clama ayuda para reconstruir su hogar (VIDEO)

06 Jun
(Foto/Jayleen Rodríguez_

Jayleen Rodriguez
redaccion@presenciapr.com

LOÍZA- En la carretera 187, kilómetro 12.5, reside una pareja de loiceños que a dos años del huracán María continúan sufriendo los estragos que dejó el fenómeno. 

Yuany Santiago vive junto a su esposo en su pequeño hogar hace nueve años y, desde que el fenómeno atmosférico aterrizó en la isla, algunas paredes de su hogar, puertas y ventanas se cayeron ocasionando que cada vez que llueve su casa se llene de agua.

“Cada vez que llueve tenemos que salir corriendo a cubrir todo lo que se moja. Si es de noche tapamos la cama con un toldo y ponemos el catre en la sala donde no se moja y ahí dormimos; esa es la odisea cada vez que llueve”, contó.

Además de los daños que tuvo su residencia, también cayeron muchos escombros en el terreno de su casa, por lo que solicitaron en más de una ocasión el servicio de recogido. “Una vez vino un camión se llevó unos pocos, dijo que volvería al día siguiente, pero nunca volvieron”, explicó Santiago.  

La residencia no es visible desde la carretera; “muchas personas piensan que aquí no vive nadie, aunque nosotros nos pasamos sentados en el rancho, nadie nos ve. Luego del huracán nadie vino a vernos ni a ofrecernos ayuda”, puntualizó Santiago.

Loíza fue uno de los pueblos del noreste que más afectado se vio luego del huracán María, dejando unas 3,000 residencias con daño estructural y 90% se destruyeron.

En el techo de la casa eran notables las marcas de humedad que ha ido dejando cada aguacero que ha inundado su hogar. La pareja tenía pedazos de plástico cubriendo sus pertenencias y un toldo azul con el que cubren su cama para evitar que se moje el mattres.

“Nosotros solicitamos ayuda a FEMA, y solo nos dieron $621 que estaban supuestos a cubrir los daños de la residencia y la ropa que perdimos a consecuencia del huracán. Con ese dinero pude comprar la puerta y algunos materiales para comenzar a reconstruir las paredes, pero el dinero no fue suficiente”, aseguró Santiago.

Poco a poco han ido comprando bloques y materiales para reconstruir lo que se dañó y hasta contrataron a una persona que le realizara la mano de obra, pero les quedó mal. “Contratamos a una persona para que nos hiciera la mano de obra ya que estamos mayores, mi esposo tiene cáncer, y ya no podemos construirlo por nuestra cuenta. La persona, luego de que nos dio su palabra, no ha vuelto. Nosotros lo que necesitamos es que nos den alguna ayuda para poder terminar de arreglar la casa”, expresó Santiago, esperanzada que alguien que lea este reportaje pueda proveer ayuda o visitarles.

La familia clama por ayuda para poder sellar el techo y levantar las paredes de lo que un día fue su sala, para que puedan dormir tranquilos.

Para ayudar a esta pareja puede comunicarse al 787-989-4676.