Familia luquillense: Continúa viviendo en cancha bajo techo (VIDEO)

17 Jan
Ana junto a hija y nietas. (Fotos Héctor J. Álvarez Colón)

Héctor J. Álvarez Colón
hector.alvarez@presenciapr.com

LUQUILLO – Ya han pasado casi cuatro meses del paso del huracarán María por Puerto Rico, y aún Ana Sánchez, su hija y sus dos nietas continúan refugiadas en la cancha bajo techo Dámaso Rosa, del barrio Fortuna Playa, en Luquillo.

Ana y su familia ocuparon un espacio en la cancha la cual convirtieron en su hogar.”

Entre palomas, sin baños, y cerca de los kioscos de Luquillo esta familia -junto a otro caballero- duermen en casetas de acampar, acompañados de un guardia de seguridad que está 24 horas al día con ellos, gracias al municipio de Luquillo. Hace dos meses había nueve familias que compartían las instalaciones de la cancha, sin embargo, la administración municipal de Luquillo en conjunto con el Departamento de la Vivienda le otorgaron un ‘voucher’ del programa federal de asistencia de vivienda, conocido como Sección 8, a todas las familias. No obstante, Ana, al no tener un medio de transportación, no ha podido salir de la cancha (más allá de lugares cercanos) para buscar un hogar seguro para su familia. El ‘voucher’ expira el 14 de febrero de 2018.

“Yo perdí mi casa con el paso del huracán María. Residía en el barrio Pitahaya, sector Santo Domingo, en Luquillo. Yo me refugiaba en casa de unos familiares de mi nieta, pero ellos me tiraron a la calle. Acudí a pedirle ayuda al alcalde de Luquillo, y la ayudante del alcalde me mandó para el refugio. Allí no me quisieron, ya que habían cerrado y estaban reubicando las personas. Regreso nuevamente donde la ayudante (del alcalde) y le digo si me podían poner el toldo y un plafón para el techo de mi casa, y me dijo que tenía que esperar, pero ya yo no podía esperar más porque llevaba dos días en la calle con mi hija y mis nietas”, dijo Sánchez.

Desde ese entonces, Ana y su familia ocuparon un espacio en la cancha la cual convirtieron en su hogar. Es allí donde han pasado fechas importantes como el día de Navidad y la despedida de año.

(Fotos Héctor J. Álvarez Colón)

Como parte de su filosofía, profesores y estudiantes de National University College, recinto de Río Grande, visitaron a estas familias en la cancha para donar suministros como alimentos enlatados y agua embotellada. Los profesores Ingrid Martínez y Miguel Rosa sostuvieron que están en comunicación con representantes y directivos del Departamento de la Familia para lograr que Ana y su familia obtengan un hogar permanente.

“Impactamos a esta familia y estamos exhortando a los funcionarios públicos a apelar a ese humanismo y se den cuenta que todavía la crisis no ha pasado. No es tiempo de estar enfocándonos en crear oficinas en Washington para crear trabajos que ya existen, sino más bien que con los pocos recursos que tenemos podamos enfocarnos en la recuperación de la isla. A más de 100 días, esta familia sigue viviendo en una cancha en condiciones infrahumanas”, puntualizó Rosa.

LUQUILLO: Profesores y estudiantes de National University College, recinto de Río Grande, llevaron suministros a la cancha Dámaso Rosa, en Luquillo, donde Ana y su familia todavía continúan refugiadas luego del paso del huracán María. Busca la historia en nuestra próxima edición.

Posted by Presencia PR on Monday, January 15, 2018