Hacienda Buena Vista: La naturaleza de las cosas (GALERÍA)

01 Aug

Jayleen Rodríguez 
redaccion@presenciapr.com

PONCE – En lo alto de la montaña, en el área Magueyes, en Ponce, se encuentra un tesoro histórico que guarda entre sus antiguas construcciones el legado de las fincas cafetaleras de Puerto Rico.

La hacienda Buena Vista le regala a los turistas y visitantes una experiencia que consta de una hora y media caminando entre las antiguas construcciones que en un pasado producían harina de maíz y café. 

GALERÍA:

Desde la entrada, la hacienda te transporta a esos tiempos en el 1950 donde las cocheras eran abiertas y construidas en madera, las aves corren entre el espacio y el sonido de la naturaleza es la música de fondo.

En sus inicios la hacienda fue fundada en el 1833 para producción frutal, luego, en el 1837, se comenzó la construcción de un sistema de canales que utilizaban el agua del río, junto a un sistema hidráulico, lo que permitió que se mecanizara la producción de harina de maíz y café. También, se construyó una casa, un cuartel de esclavos y un almacén.

En la casa principal aún conservan piezas fundamentales que decoran y resguardan la historia del lugar desde filtros de agua natural, artículos de cocina, baños y marcos del techo. Los furiosos vientos del huracán María no pudieron con el lugar, esto se debe en gran parte a la forma de construcción que utilizaban los esclavos que trabajaban en la hacienda.

Según la guía turística, el estilo de construcción que utilizaban los esclavos para ese entonces era uno muy bien pensado, cortaban la madera y la empataban una con la otra para que no quedase ningún espacio entre cada tabla y así cuando los vientos de alguna tormenta o huracán amenazaran con derrumbar la estructura la misma tuviese flexibilidad y no se quebrara. 

Así como en el sigo 21 se rumora de la importancia del agua, tanto así que hacen referencia de esta como oro blanco, toda la hacienda trabaja gracias a las corrientes de agua que recorren por los antiguos canales que construyeron los esclavos alrededor de todo el terreno. 

El agua baja a presión y no existe ninguna especie de bomba que impulse la misma. Los canales por los que corre el agua fueron construidos con una leve inclinación que hace que la gravedad y la corriente del mismo río sea quien dictaminen la fuerza con la que baja el agua, aunque como modo preventivo nunca se abre la compuerta completa.

El Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico adquirió la Hacienda Buena Vista en 1984 y comenzó un proceso de restauración de la maquinaria y la vivienda originales. En la restauración se utilizaron técnicas de construcción del siglo XIX.

Puerto Rico está lleno de rincones que narran la historia de nuestros antepasados de formas interactivas, y definitivamente este espacio es uno de ellos. Si les interesa conocer más información pueden acceder a la página web: paralanaturaleza.org.