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La disfunción eréctil y la diabetes

Dr. William Román Torreguitart MD FACS
Sub-Director of Robotic Surgery Bella Vista Hospital
President, Roman Urology Group PSC
Diplomates of the American Board of Urology

La sexualidad en el hombre es un aspecto fundamental de la vida que puede afectar seriamente la calidad de vida del hombre y por ende de la pareja.  La disfunción eréctil es la incapacidad para mantener la erección lo suficientemente rígida para permitir una relación sexual satisfactoria.  Esta condición es un problema común que afecta a aproximadamente al 20% de los varones entre a edad de 25 y 70 años. Los varones con diabetes, hipertensión, fumadores, enfermedades vasculares, obesidad y otras condiciones sistémicas padecen con frecuencia de problemas con la erección.  En diabéticos la condición tiende a ser más severa y aparecer 10-15 años antes que en el paciente saludable.

(Foto/Suministrada)

(Foto/Suministrada)

La disfunción eréctil puede ser orgánica o psicológica.  Existen varios tipos de impotencia orgánica: La vascular se produce cuando llega poca sangre al pene llamada o si la sangre no se retiene adecuadamente dentro del sistema erector.  La neurológica se produce cuando existen problemas en la transmisión de órdenes que el cerebro y la médula espinal envían al pene, a través de los nervios erectores.  La hormonal o endocrina está relacionada al eje hormonal del hombre, la testosterona incrementa el deseo sexual, aumenta la frecuencia de las relaciones sexuales y de las erecciones matutinas.  La llamada “andropausia” o hypo-gonadismo es la disminución de testosterona en el varón.  La deficiencia en testosterona comienza en la década de los 30 años de edad perdiendo alrededor de 2% de la hormona por año.  El efecto se nota de manera sutil y paulatina con el pasar de los años pero es algo que se puede tratar eficientemente hoy en día.  Muchos medicamentos que se usan para el tratamiento de enfermedades como la hipertensión (sobre todo betabloqueantes y tiazidas), la depresión y enfermedades del sistema nervioso pueden afectar a la función eréctil. La disfunción eréctil psicológica es más común en varones jóvenes aunque puede pasar a cualquier edad. Dentro de este grupo lo más común es ansiedad de ejecución (miedo a no conseguir una erección, miedo a fallar etc.), problemas de pareja, exceso de estrés, depresión u otros problemas psicológicos.

Existen diferentes tratamientos para pacientes con disfunción eréctil. En pacientes con impotencia de origen psicológico es fundamental una evaluación por un psicólogo preferiblemente especializado en terapia sexual.  En estos casos es importante hablar de la disfunción eréctil con él varón y con su pareja para ayudarles a superar el problema. En los pacientes con disfunción eréctil y disminución en libido, si existe un déficit de testosterona responden muy bien a remplazo hormonal. En pacientes con factores de riesgo vascular (hipertensión, colesterol, tabaco, diabetes) deben corregirse estos factores para evitar que desarrollen una enfermedad cardiovascular grave (infarto de miocardio, etc…). La corrección de estos factores mejora los problemas de erección.  Los tratamientos actuales para la disfunción eréctil orgánica son: Fármacos orales… En USA existen 3 medicamentos aprobados que pueden administrarse en forma de pastillas para tratar la impotencia. Estos son Sildenafil (Viagra®), Tadalafil (Cialis®), Vardenafil (Levitra®).  Actúan aumentando el oxido nítrico potenciando los mecanismos de la erección.  Los pacientes responden bien a este tratamiento y son bien tolerados. Los pacientes que toman medicamentos que contienen nitratos no pueden tomar estos medicamentos.  También existe un medicamento llamado Alprostadil que funciona en el interior del cuerpo cavernoso (sistema erector del pene),  este es un mecanismo de acción diferente a las pastillas. Existe una presentación que es un mini-supositorio (MUSE®) que mediante un aplicador se deposita en el interior del conducto de la orina (uretra) y se absorbe pasando a los cuerpos cavernosos.  También viene en una inyección que se administra dentro de los cuerpos cavernosos con una aguja muy fina (de insulina) y aunque parezca lo contrario, no es dolorosa. Para que la inyección intra-cavernosa funcione es fundamental que un médico experto, usualmente un Urólogo, le indique la dosis que debe administrarse y cómo inyectarse.  En pacientes con disfunción eréctil severa que no responden a los tratamientos orales la inyección en un tratamiento eficaz pero requiere un aprendizaje y una supervisión médica especializada.

Prótesis de Pene…

La colocación de una prótesis requiere una intervención quirúrgica por el Urólogo.  Los dispositivos de la prótesis quedan en el interior del aparato genital y cuando el paciente lo desea activa la prótesis consiguiendo una excelente erección. Cuando finaliza la relación sexual, la prótesis puede desactivarse y volver al estado de flacidez.  Es importante aclarar que la sensación y eyaculación se preserva con este tratamiento.  Es más común que se necesite esta alternativa más avanzada en pacientes diabéticos; ya que en el diabético la disfunción eréctil es más severa y aparece más temprano en la vida del paciente.  A pesar de requerir cirugía, es un procedimiento ambulatorio donde más del 90% de los pacientes que han recibido el implante de una prótesis están muy satisfechos y las complicaciones con os dispositivos modernos es mínima.

En conclusión la disfunción eréctil puede producir una severa repercusión sobre el paciente y su pareja. En pacientes diabéticos la condición puede aparecer 10-15 años antes que en el paciente saludable y tienden a necesitar procedimientos más avanzados para ayudarlos con la condición.  Existe un tratamiento para todo tipo de disfunción eréctil.

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