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La sal

Por: Gina Delucca
Escritora Invitada

Condimento, alimento, medicina y agente químico. La sal es más de lo que creemos. El cuerpo necesita sal. La falta de ésta puede causar deficiencias nutricionales y hasta deshidratación. La sal se elimina en el sudor y la orina, así que hay que reponerla. Recuerden que la solución salina es un primer auxilio y también sirve para descongestionar las fosas nasales.

Gina Delucca (Foto/Suministrada)

Gina Delucca (Foto/Suministrada)

La sal es usada en los lugares fríos para derretir nieve. Sin embargo, cuando hervimos agua para pastas, no echen la sal desde el principio, porque se tarda en hervir. La sal ayuda a pintar la ropa. La sal se usa en el procedimiento de hacer helado casero. Además de sus propiedades medicinales, nutricionales y de preservación, sin lugar a dudas, la sal también significaba el gusto de la comida.

En la antigüedad, la sal se usaba para preservar momias. Y, naturalmente, la sal es el preservante natural más antiguo y eficiente que hay para carnes. Los viajeros de antaño la necesitaban como recurso obligatorio. De hecho, el “descubrimiento” de América no se hubiera concretado si no hubieran tenido sal.Por la sal hubo grandes guerras, monopolios y pugnas de control. Tener abastos de sal, minas de sal, o la tecnología para producirla siempre ha sido un activo muy valioso en los países civilizados. A la sal se le ha llamado “oro blanco” y ya podemos entender por qué.

La sal también ha aportado al léxico. Ciudades como Salzburgo y palabras como salsa, salchicha y salario se derivan de la palabra sal. Tener salero es tener gracia. Por oposición, alguien soso es alguien sin gracia social.

Pero… ¿qué simboliza la sal? Muchas cosas. Simboliza pureza. Simboliza también hospitalidad: de ahí la costumbre antigua de ofrecer pan y sal a los huéspedes.

En un contexto bíblico, la sal significa pureza, pacto, subsistencia, sabiduría, esencia, lo que hace la diferencia. Y naturalmente, significa sabor, gusto. Los israelitas de la antigüedad presentaban ofrendas de sal ante el templo. ¿Por qué sal? Al igual que el ganado, los granos, el vino y el aceite, la sal también era un regalo de Dios. Pero ofrecer la sal simbolizaba ofrecer algo más que arrepentimiento. Es que el gusto es algo “extra”, algo perteneciente al mundo de los sentidos y no de las necesidades básicas.

Interpreto que dar sal es la entrega total, más allá de nuestros gustos. La sal es también la entrega de nuestros talentos, de nuestros “extras” a Dios. Entregar la sal es lo que nos gusta, quizás más de la cuenta. Y pregunto: ¿Cuál es nuestra sal? ¿Estaremos dispuestos a ofrecerla? ¿Qué es lo que más nos gusta? ¿Estaremos dispuestos a ofrecérselo a Dios?

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