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Mitos y realidades sobre nutrición para la diverticulosis

Por: Dr. Carlos Micames Cáceres, MD AGAF y Lcda. Aida N. Sisco Oquendo, DEPR,LND

Diverticulosis es una condición donde se forman bolsillos o sacos en la pared del intestino grueso o colon. Un 20% de personas menores de 40 años vive con la condición y el riesgo de padecerla aumenta con la edad hasta un 60% en mayores de 70 años, según un estudio de la Universidad de Carolina del Norte.

(Foto/suministrada)

(Foto/suministrada)

Aunque la mayoría no presentan síntomas, hay algunos que tienen dolor, sangrado o inflamación. La inflamación, o diverticulitis aguda, causa fiebre, dolor y distensión abdominal.

Se recomienda tratar la diverticulitis con antibióticos ya que en un 15% de casos se pueden complicar con la formación de abscesos, obstrucción intestinal o perforación. Inclusive, en un estudio reciente una cuarta parte (22%) requirió cirugía debido a complicaciones asociadas a la condición.1 Estudios adicionales, afirman que entre el 15 al 25% van a padecer de episodios recurrentes.

De forma histórica, una dieta deficiente de fibra se relacionó al desarrollo de divertículos. Estudios recientes cuestionan esta relación y demuestran que otros factores pueden estar asociados, como la obesidad.

Mito 1: La diverticulosis es resultado de una dieta deficiente en fibra.

Esta teoría surgió hace cuatro décadas de investigaciones conducidas por Painter y Burkitt. Ellos observaron que en zonas rurales de África, donde existe un alto consumo de fibra, existía una menor prevalencia de diverticulosis en comparación con países desarrollados donde el consumo de fibra es menor. Se planteó que la diverticulosis ocurre secundario al estreñimiento y alta presión transmural del colon, que resulta en herniación a través de la pared en áreas débiles del intestino y la formación de divertículos. Esta teoría, a pesar de no tener evidencia sustancial que la sujete, ha sido extremadamente popular y casi un dogma.  De hecho, un estudio reciente demostró que una dieta alta en fibra aumentaba la probabilidad de padecer de diverticulosis.2 Adicional, padecer de estreñimiento tampoco parecía aumentar la incidencia, como previamente se pensaba. Otros estudios hechos en Asia coincidieron con estos resultados.

Mito 2:  La persona con diverticulosis debe evitar ingerir nueces, maíz y semillas.

La recomendación médica y familiar de no consumir nueces, maíz y semillas tiene popularidad para evitar las complicaciones como sangrado o inflamación. El sangrado diverticular o diverticulitis, por ejemplo, se atribuye a los altos residuos sin digerir que dejan estos alimentos en el colon.

No existe evidencia en la literatura médica que apoye esta teoría. De hecho, un estudio de 18 años de duración con sobre 45,000 personas demostró que el grupo que consumió mayor cantidad de nueces y palomitas de maíz (“popcorn”) tenía menos riesgo de complicaciones. Por ende, si la persona los tolera bien, no hay razón en eliminar estos alimentos por tratar de evitar inflamación o sangrado.

Mito 3: Los ataques de diverticulitis no son predecibles

Un aumento en hospitalizaciones por diverticulitis se ha notado recientemente y sobretodo en pacientes jóvenes.3 Este número varía de acuerdo a la temporada del año, sugiriendo un efecto asociado a la exposición solar y distintos niveles de vitamina D. Datos de la Universidad de Boston, demostraron que individuos con niveles > 25 ng/mL de Vitamina D en la sangre padecían de menos de diverticulitis y sus complicaciones.4 Se le atribuye el efecto a la capacidad de mantener la integridad de la mucosa y disminuir la inflamación intestinal. Sin embargo, no se conoce si existe beneficio al suplementar esta vitamina en individuos con diverticulosis y niveles bajos.

Realidad 1: La fibra puede reducir complicaciones asociadas a los divertículos.

Datos de la Universidad de Oxford establecen que la fibra reduce el riesgo de complicaciones, como inflamación o sangrado. Además, la fibra reduce el riesgo de ataques recurrentes de diverticulitis.

Se recomienda una alimentación alta en fibra, específicamente la insoluble, la cual ayuda en formar las heces fecales, disminuye el tiempo de tránsito por el tracto digestivo y promueve bacterias favorables de la flora intestinal. Algunos alimentos que proveen este tipo de fibra se encuentran en la Tabla 1.

 Un Nutricionista – Dietista podría recomendarle a una persona estos alimentos de acuerdo a la tolerancia. Igualmente, cabe resaltar que los alimentos que provienen de origen de plantas como lo son el Grupo de Cereales y Farináceos, Frutas y Vegetales contienen ambos tipo de fibras, soluble e insoluble. La recomendación general de fibra es de 20 a 35 gramos diarios, deacuerdo a la edad de la persona. Cabe resaltar que en una persona con divertículos, la recomendación podría aumentar 6 a 10 gramos adicionales según su tolerancia y edad. El uso de suplementos de fibra (psyllium) podrían ser recomendados si con la alimentación no se están alcanzando los gramos de fibra diarios. De no estar acostumbrado a una ingesta alta en fibra, el Nutricionista – Dietista hará el aumento de forma gradual.

Realidad 2: Un aumento en la ingesta de fibra debe ir acompañado de un aumento en fluidos ingeridos.

A menos que exista una condición médica que limite la ingesta de fluidos, los requerimientos son similares a la persona sin diverticulosis. No obstante, el consumo adecuado es vital en una alimentación alta en fibra. Al aumentar la fibra dietaria habrá mayor cantidad de heces fecales. El tomar agua en cantidades correctas ayuda a movilizarlas en el colon, suavizar la textura y facilitan la excreción de éstas. Existen diversas fórmulas para calcular las necesidades del individuo pero una guía general podría ser 8 a 12 vasos de agua de 8 onzas diarios.

Realidad 3: Los Probióticos y Prebióticos pueden ser beneficiosos.

El British Journal of Nutrition definió los probióticos como microorganismos en los alimentos que cuando se ingieren pueden ser beneficiosos para nuestra salud.5 De forma similar, los prebióticos son fibras que no se digieren pero alimentan la flora intestinal. Algunas fuentes se encuentran en la Tabla 2.

Existen muchos mitos y concepto erróneos relacionados a la alimentación en individuos con diverticulosis, a pesar de ser una condición común. La consulta a un Nutricionista – Dietista le ayudará a aclarar dudas sobre la alimentación y hacer modificaciones de acuerdo a las preferencias, los requerimientos nutricionales y la tolerancia.

Tabla 1.  Alimentos que contienen fibra.

Grupos de Alimentos Ejemplos
Cereales y Farináceos

 

Panes, Quinoa, Wheat Germ (Producto: Germen de Trigo) Arroces, Galletas, Pastas y Harinas Integrales (contienen 3 o más gramos de fibra por porción)
Frutas y Vegetales Frescos o con Cáscara.

Jugos 100% con Pulpa

No Cocidos

Carnes y Sustitutos Granos (Mejor Conocidos por Nuestra Población como Habichuelas)

Nueces


Tabla 2.  Fuentes de probióticos y prebióticos

 

Probióticos Prebióticos
Yogur

Tofú

Leche de Soya

Kefir (producto hecho con Leche Fermentada)

Tempeh (producto creado de Soya)

 

Productos Integrales “Whole Grains”

Guineos

Cebollas

Ajo

Miel

Alcachofas

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