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¡Mujer, No Te Rindas!

Por: Pastor René González

Cuando reflexiono sobre la palabra amar, pienso en: respeto, cuidado, ternura, comprensión, entre otros muchos términos. Para mí es inconcebible que dos seres que dicen amarse se lastimen, se maltraten.

La palabra maltrato es una palabra compuesta;

P.Rene_Gonza_lezMal= que no funciona correctamente. Contrario a.

Trato= relación de una persona con otra. Manera de actuar o comportarse o de proceder de una persona con relación a los demás.

El maltrato tiene dos aliados, estos son: El Miedo y El Silencio.

Todos sabemos que uno de los sectores más afectados de nuestra sociedad por este terrible mal son lamentablemente las mujeres. Se podrán presentar cientos de motivos como excusa, pero el abuso contra una mujer no tiene excusa. Nada puede validar este mal. El maltrato contra la mujer no respeta credo, raza, cultura, ni clase social.

Hoy como parte de esta sociedad y como pastor, tengo el deber de alzar mi voz para emitir mi opinión al respecto. Creo definitivamente que nadie deber ser cómplice de este terrible mal.

Jesús dijo:

“Un nuevo mandamiento les doy; que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis uno a otros.

Juan 13:34

La palabra amar implica respeto, buen trato; es bueno señalar que Jesús dice en los versos siguientes que de acuerdo al cumplimiento de este mandamiento serían conocidos como verdaderos discípulos .

El apóstol Pedro aconseja a los hombres a cuidar y respetar a las mujeres…

“Vosotros, maridos, igualmente vivid con ellas sabiamente dando honor a la mujer como a vaso frágil y como a coheredera de la gracia de la vida, para que nuestras oraciones no tengan estorbo”;1 Pedro 3: 7.

Amigo, si te has preguntado: ¿Porque no son escuchadas tus oraciones? He ahí la respuesta (El Maltrato).

Mujer, no permitas que una amenaza le de poder al miedo, ni permitas que el miedo te silencie.

El salmista dijo:

“Mientras callé envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día”;  Salmo 32:3

Recuerda que Dios le habló al profeta Ezequiel en el capítulo 37 del libro que lleva su mismo nombre y le dijo que le hablara a los huesos secos y estos vivirían. El hablar produce vida y libertad. Te aseguro que mientras guardes silencio el miedo te gobernará. No tengas temor, ¡habla, habla, habla!

Ningún líder religioso que interpreta la Biblia con justicia y sano corazón te pedirá callar. Creo que un líder maduro y sano debe estar orientado. Un líder sabe que su deber es alertar a cada mujer que esta sufriendo maltrato para reportar su situación a las autoridades correspondientes. De no ser así , el mismo líder esta obligado a someter un informe a dichas agencias.

Como pastor, creo firmemente en la oración, el perdón y la reconciliación, pero también creo en la justicia, la ley y el orden .

Mujer, ¡Habla y se libré!

¡No te Rindas!

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