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Reclaman un cambio de estrategias para frenar el alza criminal en la isla

(Foto/Suministrada)


SAN JUAN – Adan Rosas Santiago, vicepresidente de la Corporación para la Defensa del Poseedor de Licencia de Armas de Puerto Rico (CODEPOLA), advirtió el jueves, que la escasez de miembros de la uniformada en el País no es la primordial razón para el aumento en el crimen, es la ausencia de estrategias para atajar la incidencia criminal.

La Policía de Puerto Rico fue sacudida, con la séptima masacre del año en Toa Baja, donde cuatro personas perdieron la vida. En menos de 24 horas se han reportado nueve asesinatos, incluyendo el de una menor de 16 años en Carolina; luego de un fin de semana con 11 asesinatos, entre estos el de un anciano que perdió la vida en su hogar durante un robo domiciliario.

“Escuché en las noticias que las muertes se debían a la baja en la Policía, pero los que piensan así van por el rumbo equivocado. La cruda realidad es que el ‘criminal’ no piensa si el gobernador es estadista o popular, si hay policías o no…al criminal no le importa porque en Puerto Rico, el criminal hace sus fechorías pensando en que no lo van a coger, que si lo cogen no lo van a encarcelar, y que si lo trancan, será por un par de años y podrá salir para seguir delinquiendo”, declaró Rosas Santiago por escrito.

“Llegó el momento de que el Departamento de Justicia, las agencias de seguridad estatal y el pueblo reconozcamos que estamos perdiendo la guerra. Esto no es cuestión de encontrar culpables, es momento de afinar los recursos y ponerlos a trabajar en una misma dirección en pro del ciudadano decente, frenando la entrada de armas ilegales y el sentido de impunidad de los criminales”, resumió el vicepresidente de CODEPOLA.

A su vez, destacó la necesidad que se apruebe una nueva Ley de Armas en Puerto Rico que se atempere a nuestra realidad en el país. Próximamente, se estará discutiendo en el pleno del Senado el Proyecto Sustitutivo 1050, de la autoría del senador Nelson Cruz.

Rosas Santiago recalcó que “ningún ciudadano decente dice ‘voy a hacerme criminal porque no hay policías’ o, ‘se están yendo los policías, creo es un buen momento para convertirme en criminal’. No funciona así. Pero ciertamente, alimenta el sentido de impunidad del criminal de carrera. Por tanto, mientras la calle corra así, el ciudadano depende de defenderse a sí mismo. Olvídese de si hay policías, jueces o fiscales”.  

El vicepresidente de CODEPOLA recordó que los policías en Puerto Rico arriesgan su vida diariamente para atrapar un criminal para que luego se declare no causa, o ver cómo un abogado le consigue tres meses de probatoria por haber matado a un policía. “Sabemos de un caso que terminó con sentencia de 9 años por haber matado a un policía y otra donde lo sentenciaron a 15 años por arrastrar un caballo. ¿Cuál es el mensaje que llevamos?  ¿Qué un animal vale más que un policía? Los dos valen”, expresó.

Rosas Santiago manifestó que la ciudadanía debe tomar en serio el proceso de sacar licencia de posesión, armarse y entrenar. “Su seguridad depende de usted. Así lo determinó el Tribunal Supremo y lo ha reiterado, que la seguridad es responsabilidad individual”, afirmó. El 26 de junio de 2008, la Corte Suprema de los Estados Unidos determinó que la 2da. Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos de América constituía ser un derecho de carácter individual, fundamental; y el 28 de junio de 2010, provocados por el Municipio de Chicago, reiteró que el derecho a tener y portar armas es de carácter individual, fundamental.

Dijo que “en Puerto Rico, de 10 crímenes se esclarecen dos, quizás tres, y muchas veces la policía sabe quién cometió el crimen, pero no cuentan con la evidencia o quien testifique. “¿Por qué? Sencillo. Porque al pasar del tiempo se ha demostrado que no existe un sistema eficiente de protección de testigos, y que el testigo no va a poner su vida en juego para que arresten a una criminal, conociendo que hay 100 criminales más en su comunidad”.

Contrario a la confidencialidad que se promueve, censuró que el mismo sistema de justicia ponga al descubierto el nombre del testigo que denunció algún asesino.

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