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Reflexión: La paz de poder perdonar

Drs. Carlos y Vidalina Echevarría
Sicólogos, pastores y consejeros cristianos

¿Cuántas veces te has encontrado en la situación de que no puedes estar donde está cierta persona, no puedes tolerar ni que la mencionen y mucho menos verla porque estás tan herido que no le perdonas?

(Foto/Suministrada)

Perdonar es la acción de liberar a alguien de una obligación para con usted que es el resultado de una mala acción que lo perjudicó. Es liberar a alguien de pagarle por algo que le debe. En otras palabras es la cancelación o la anulación de una deuda como consecuencia de una herida recibida.

Perdonar es una decisión, pero para muchas personas perdonar no es fácil hacerlo y especialmente cuando se ha criado en ambientes carentes de afecto. Para alguien que ha carecido de este afecto la palabra madre o padre no implica sentimientos de amor, aceptación, seguridad y apoyo, sino que evoca sentimientos de dolor, rechazo, temor, soledad, abandono, desilusión y resentimiento. Como consejeros hemos podido dar fe de que los sentimientos asociados a una madre o a un padre ausente, negligente o frío emocionalmente tienen el poder de robarle la fe y la paz a cualquier persona que haya carecido de ellos.

¿Vamos a permanecer enojados? De ninguna manera. Hay que tomar la decisión de perdonar. Pero muchos no saben perdonar porque no han podido perdonar su propio pasado, su dolor, sus heridas y el rechazo recibido. La palabra de Dios dice que, aunque tu padre y tu madre te dejaren, con todo (dolor y rechazo) Jehová te recogerá (Salmos 27:10). Él recogerá los pedacitos de tu corazón roto y te dará un nuevo corazón. Así que si has guardado sentimientos de dolor y coraje donde no quieres ni escuchar la palabra madre o padre nuestro consejo es: decide perdonar y cancelar esa deuda. Sé libre y atrévete a amarlos. Deseamos que medites en esto, tú no eres rechazable, Dios no te rechaza él te ama (1 Juan 4:8).

Tal vez tus progenitores no tenían amor para darte, porque posiblemente ellos tampoco lo recibieron. Ya comenzó mayo y la celebración del Día de las Madres. Todavía estás a tiempo de cambiar tus pensamientos, porque aún estás vivo. Decídete a amar y perdonar a aquellos que te abandonaron, te ofendieron no te valoraron. No importa lo que te hayan hecho, más le hicieron a Jesús y él perdonó. Dios es un padre perdonador y te manda a perdonar (Mateo 6:12).

Acepta ese amor que Dios te da y dalo a tus padres, busca esa comunión que Dios desea tener contigo tener contigo como hijo. Toma el perdón de Dios y únelo con el tuyo y otórgaselo a esa persona que necesitas perdonar. Perdonar hoy y Dios te ayudará. Poder perdonar trae paz y tal vez sea el mejor Día de las Madres para ti. Felicidades en este mes que dedicamos a las madres.

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