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Las quiero a las dos: Un trabajo de excelente comedia

Por: Sonny Falú/Para Presencia
sonnyfalu@yahoo.com

Definitivamente BRAULIO CASTILLO como Miguel, y LUISA DE LOS RÍOS como Julia, su esposa integran un “team” ganador. Como la pareja protagonista de la comedia “Las quiero a las dos” de Ricardo Talesnik, nos entregan un trabajo de excelente comedia.

(Foto/Suministrada)

(Foto/Suministrada)

Dirigidos por la sapiente mano del profesor DEAN ZAYAS, desde que sube el telón en el primer acto, cuando Miguel prepara su maleta para irse en viaje de negocios, contando con la diligente ayuda de Julia, podemos percibir que la tal prontitud y actitud servicial de Julia tiene “cocoricamo” como dice ‘aquella’… y entonces pues, la COMEDIA está servida…el ritmo es acelerado y el entretenimiento gustoso.

Luisa De Los Ríos, como actriz, tiene oficio y es una delicia observarla entrar y salir, aparentemente ayudando a su marido pero en realidad tramando algo.

De hecho, a Luisa De Los Ríos, parece que la persiguen los personajes en triángulos amorosos. La primera vez que la vi actuar yo residía en Nueva York y fue en una comedia del Show de las Doce que retrasmitía el Canal 47. Ella hacía de la esposa de Tito Negrón. El personaje de él coqueteaba con el personaje de Gladys Núñez, que le correspondía en el coqueteo, (papisongo), con el único inconveniente de que había que derribar la barrera de aquella chiquitina de pelo largo y armas tomar. Como yo no sabía quién era, esa misma tarde llamé a Puerto Rico a preguntar…

Estaba impresionado.

“Qué buena es”, era lo único que alcanzaba a repetir. Por culpa de ella me convertí en adicto a ese programa. Me encantaba. Desde entonces la he visto actuar en innumerables piezas de teatro y cada día me convenzo más de que donde puse el ojo, puse la bala… (“so to speak”, que soy ser de paz).

De Braulio Castillo, hijo, qué podemos decir que ya no se haya dicho: Que heredó el talento y la presencia de su padre, o, que es tan bueno en el drama como en la comedia… (¿?)… Pues yo voy a decir que la pareja que hace con Luisa es DELICIOSA… Sí, en mayúsculas. Verlos tomar el escenario y apoderarse de la audiencia con el trepidante ritmo con que comienza esta pieza es pensar que son una pareja de comediantes que llevan años trabajando juntos. Así de compenetrados, así de entregados, así de divertidos. Las caras que hacen ambos; él, desesperado por irse y ella, traviesa porque sabe que tiene “la llave”… Qué placer, qué deleite qué encanto… ¡Qué dos grandes profesionales!

El primer acto culmina con la entrada de la otra mujer, Isabel (ALEXANDRA FUENTES) que harta de esperar a Miguel en el aeropuerto se presenta en el apartamento a buscarlo y armar un escándalo.

Alexandra no tiene la experiencia en las tablas del binomio Luisa-Braulio pero lo compensa con su hermosa presencia… En ese cuerpo no hay una onza de grasa. El jumper ceñido que utiliza el personaje revelaría cualquier defecto, pero nada; perfecta. Hay que aplaudir su valentía de atrever medirse tú a tú con dos veteranos y pasar la prueba. Mi única observación es que yo le hubiese recogido el pelo en un rabo o trenza suelta. El mucho pelo le resta algo. (Que tome nota el amigo y excelente peinador-maquillista Brian Villarini).

Lo que sucede cuando Miguel se halla frente a sus dos mujeres es para arrastrarse. “Las quiero a las dos” solo alcanza a decir el tonto infiel. Julia, que ya sabia y fue el cerebro maquiavélico detrás del ‘encuentro’, mantiene el control, la llave, el candado y el “beeper” de todo cuanto acontece frente a su desleal marido y su hermosa amante.

La escena donde Luisa como Julia se pone una negligé para jugar al coqueteo junto con la que en el primer acto imita el hablar de los japoneses son de antología; COMIQUÍSIMAS.

La escenografía de Norberto Barreto Moya es exquisita. Sin recurrir al trillado “spattering”, recrea un apartamento con vigas de hierro y puertas de acrílico. Muy moderna.

La producción de Raúl Méndez, que celebra sus 25 años de productor, muy cuidada, como nos tiene acostumbrados.

La dirección de Dean Zayas, dinámica y rica en detalles.

La noche del estreno, al cual asistí, se encontraba en el público el esposo de Alexandra Fuentes, el Secretario de Estado DAVID BERNIER escoltado por su amigo, el gobernador de Puerto Rico, ALEJANDRO GARCÍA PADILLA, y la primera dama, Wilma Pastrana.

Si lo que buscas es una enseñanza, moraleja, o “whatever”, ésta no es la pieza que quieres ver. Pero, si por el contrario, estás claro en aquello de que en tiempos de crisis, bailar y divertirte hasta el desplome es mandatorio, entonces LAS QUIERO A LAS DOS es tu receta perfecta.

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