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Plebiscito: Se acabó el tiempo de ser ignorante

Juan José Díaz Díaz
Especial para Presencia

“Oye, ¿qué hora tú tienes?” –“Las 8:01.” –“Pues, tu reloj está mal, porque el mío tiene las 8:03… y yo lo puse por la radio.”

(Foto/Suministrada)

Esa era una típica conversación en mi escuela, cuando yo estaba en mis primeros grados de elemental. Es que, en ese entonces, si lo decía alguien en la radio, periódicos o la televisión, tenía que ser 100% cierto, correcto, incuestionable. Eran otros tiempos, en los que vivimos muchísimas experiencias maravillosas, pero también había mucha ignorancia. Obviamente, al no tener medios de comunicación tan avanzados como los de hoy, cualquiera metía un embuste, y muchos se lo creían.

Recuerdo que siempre había alguien que alegaba haber visto a la mujer sin cabeza, o que contaba la famosa historia del muchacho que salió con una chica y le prestó su abrigo, pero cuando fue al día siguiente a pedirle que se lo devolviera, su madre le dijo que ella había muerto hacía varios años. Para darle color a la historia, y que la mayoría de los jovencitos chillaran sus calzoncillos, terminaban diciéndole que el abrigo apareció en la tumba de la chica, en el cementerio del pueblo.

Ahora bien, como siempre sucede, aún en esa época, había personas que tenían una habilidad increíble para controlar, a través del miedo, no a una ni dos personas, sino a pueblos enteros. A esos habilidosos se les conocía como políticos.

Así, por décadas, muchos de esos políticos utilizaron sus mentiras para meter miedo, en especial, contra la estadidad. Por todo ese tiempo nos dijeron cosas como: “Si somos estado, perderemos nuestra cultura y nuestro idioma.” “Con la estadidad, tendremos que pagar ‘sales tax’”. “Al convertirnos en estado, dejaremos de ser puertorriqueños.” 

Bueno, a la altura del 2017, con tanta tecnología y medios de comunicación extraordinarios, y de cara al plebiscito del 11 de junio, se acabó el tiempo de ser ignorante.

Fíjense en lo siguiente: Dicen que, como estado, perderemos nuestra cultura, pero yo llevo años que no doy una sola parranda aquí en Puerto Rico, mientras mis primos que viven en Nueva York, Texas y Florida, parrandean todos los años… y en español, por cierto. Aquí, en la Isla del Encanto, los mismos que metían miedo con el ‘sales tax’, no solo lo aprobaron (aunque le llamaron IVU, pa’ que no fuera tan obvio), sino que nos espetaron el más alto de toda la nación con 11.5%. Dicen que dejaremos de ser puertorriqueños, pero es en los estados que más banderas de Puerto Rico uno ve en las casas y hasta en las ropas de los boricuas. ¿Cuántas vemos aquí?

Mi gente, si usted no quiere votar por la estadidad, ese es su derecho. Pero vamos, ya es hora de que sepan que el tipo que da la hora en la radio, lo que tiene es un reloj igual que el suyo. Que no existe la mujer sin cabeza, y que si la estadidad fuera tan mala, no habría hoy más puertorriqueños en Estados Unidos que aquí. Duh!  

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